Cómo manejar apartados y abonos sin cuaderno
En ropa, calzado, muebles y electrodomésticos, el apartado es la forma de vender: el cliente separa, abona por partes y se lleva el producto cuando termina de pagar. Funciona hasta que el cuaderno se pierde o nadie se acuerda de cuánto abonó quién.
Reglas claras desde el primer día
- Abono inicial mínimo, por ejemplo el 20 % o el 30 %, para que el apartado sea en serio.
- Plazo máximo para terminar de pagar: 30, 60 o 90 días.
- Qué pasa si no termina de pagar: si se devuelve el dinero, si queda como saldo a favor o si se pierde una parte. Escríbelo y díselo al cliente antes de recibir el primer abono.
- El producto apartado sale de la venta. Que nadie más lo pueda comprar mientras está separado.
Registrar cada abono
Por cada apartado necesitas saber, en cualquier momento:
- Quién es el cliente y cómo contactarlo.
- Qué producto separó y a qué precio.
- Cada abono: fecha, valor y medio de pago.
- Cuánto lleva pagado y cuánto le falta.
- Hasta qué fecha tiene para terminar.
En un cuaderno o en una hoja de cálculo se puede, pero los errores salen caros: un abono sin anotar es una discusión con un cliente que sí pagó.
Darle comprobante al cliente
El cliente confía más cuando puede ver cuánto lleva abonado sin tener que escribirte. Un comprobante con el número del apartado, los abonos y el saldo evita la pregunta «¿cuánto me falta?» y te protege a ti si hay un reclamo.
Cuando el cliente no vuelve
Recuérdale unos días antes de que venza el plazo. Si se vence, aplica la regla que acordaron y libera el producto para la venta. Lo importante es que la regla ya estuviera escrita: así no es tu palabra contra la suya.
Cómo lo resuelve Cocotienda
En Cocotienda el apartado vive pegado a tu catálogo: registras cada abono con su medio de pago, el saldo se calcula solo y el cliente sigue su apartado con un código o un QR, sin escribirte. Cada abono queda en el historial y no se puede borrar. Mira los planes para ver cuál lo incluye.